La siembra de fines del invierno fue consumida, se renueva la huerta que
ya comienza a mostrar su producción. Tomates, pimientos, cherries,
pepinos, berenjenas, albahaca, ajies de la mala palabra y un tomatero
espontáneo quizás consecuencia de algún asado en el patio. En los
espacios vacíos de los cajones: lechuga criolla, crespa y escarola
germinando con el cuarto creciente, futuras ensaladas de mediodía de
verano. Las veo crecer cada día esperando sus sabores pero recapacito, e
inquiero, por qué cultivo la pequeña huerta? No encuentro respuesta en
los argumentos racionales sino en los atávicos: mi padre tenía una
huerta y mis primeros contactos con la tierra fueron a su lado, él con
la pala de punta y mis manos separando terrones, quizás hubo vivido lo
mismo en su infancia, y también el abuelo que no conocí pero que fue
formado por aquellos tozudos inmigrantes alpinos. Hoy, antes de estas
fotos, le mostré a mi hija la belleza de la floración del pequeño
esfuerzo de la cultura de la tierra y tibiamente demostró su asombro,
creo que he sembrado otra semilla que esperará algunas lunas para
mostrar sus brotes.19 de diciembre de 2015
Renovando la huerta
La siembra de fines del invierno fue consumida, se renueva la huerta que
ya comienza a mostrar su producción. Tomates, pimientos, cherries,
pepinos, berenjenas, albahaca, ajies de la mala palabra y un tomatero
espontáneo quizás consecuencia de algún asado en el patio. En los
espacios vacíos de los cajones: lechuga criolla, crespa y escarola
germinando con el cuarto creciente, futuras ensaladas de mediodía de
verano. Las veo crecer cada día esperando sus sabores pero recapacito, e
inquiero, por qué cultivo la pequeña huerta? No encuentro respuesta en
los argumentos racionales sino en los atávicos: mi padre tenía una
huerta y mis primeros contactos con la tierra fueron a su lado, él con
la pala de punta y mis manos separando terrones, quizás hubo vivido lo
mismo en su infancia, y también el abuelo que no conocí pero que fue
formado por aquellos tozudos inmigrantes alpinos. Hoy, antes de estas
fotos, le mostré a mi hija la belleza de la floración del pequeño
esfuerzo de la cultura de la tierra y tibiamente demostró su asombro,
creo que he sembrado otra semilla que esperará algunas lunas para
mostrar sus brotes.
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